La mayoría de los candidatos con problemas económicos

La noticia en los medios nacionales comenzó a circular rápidamente. Un juez de nuestra ciudad ordenó por primera vez abrir las cajas de seguridad de cuatro contribuyentes considerados evasores por el Fisco provincial, que adeudan Ingresos Brutos por más de 220.000 pesos.
La medida cautelar fue resuelta por el juez en lo Contencioso Administrativo Hugo Echarri y es de ejecución inmediata.
Lo informado cayó como un balde de agua fría en la ciudad. Lucas Ricardo “Vicky” Gómez, abogado, ya lanzado en su pre candidatura en las internas Justicialistas a concejal, deberá hacer frente a su deuda de 109.675, 88 pesos con los bienes personales guardados en una caja de seguridad del Banco Río. En otros cuatro juicios con el Fisco provincial recibió embargo e inhibiciones. Lo que hace presumir, es una deuda muy onerosa.
Si bien sabíamos desde hace rato que por motivo de deudas del candidato habían hecho que sufra embargos e inhibiciones, jamás publicamos nada al respecto. Como tampoco, publicamos una deuda en la que aparecía el otro candidato, Martín Zubeldía en la página en Internet de Rentas como morosos importantes junto a nombres como los de Blumberg o Maradona.
Tampoco, jamás este periodista publicó algo sobre la deuda del ya fallecido Gustavo Novak. Pero aquel hombre, si fue destrozado por los medios y la opinión pública.
¿Pero por qué estamos haciendo mención a esto? Porque lo que llama poderosamente la atención, es ¿cómo puede ser que últimamente todos los candidatos tengan graves problemas económicos? ¿Llegan a intentarlo cuando ya están con problemas? ¿O simplemente no son prolijos? Algo sucede:
Calloni
Desde el año 1997 o 1998 a la fecha, los candidatos con posibilidades serias de ganar, sólo se mantuvieron al margen de tener inconvenientes económicos o financieros graves, Julio Gioscio o el actual intendente Carlos Selva.
A partir de ahí, todos. Era el año 1998 cuando las internas radicales se ponían en marcha. En Mercedes, la Alianza venía triunfante al imponérsele al PJ en la elección por los concejales en 1997. Carlos “Bocha” Calloni era el candidato “puesto” para la aquella unión entre radicales y frepasistas. Calloni además de ser el líder de la agrupación más fuerte de la Unión Cívica Radical, era uno de los que más había hecho para que la Alianza sea una realidad. Prácticamente –estas dos situaciones-- lo hacía como a alguien indiscutible.
Pero Calloni no fue candidato en aquel entonces. El porqué es simple. Juntó a su gente y les comunicó que por sus problemas económicos, él no iba a participar de las elecciones y no ponía al partido y a la unidad en riesgo de una derrota por sus problemas personales.
Novak
A partir de allí, surgió el nombre del pediatra Gustavo Novak. Ganó muy bien las internas y se concreta la ansiada alianza electoral con el Frepaso. Las encuestas le daban de manera inmejorable. Novak estaba en inmejorables condiciones de derrotar al entonces mítico caudillo Gioscio. Encuestas de entonces, a algo más de un mes para la fecha de las elecciones, daban al candidato aliancista que ganaba hasta en pleno barrio San Martín, bastión casi inexpugnable del PJ. Pero faltando un mes, maniobras políticas del peronismo oficialista de entonces y una terrible campaña de prensa contra el médico, dando a conocer sus deudas con el banco Provincia que en aquel entonces, no llegaba a los 100.000 pesos por un crédito contraído. Luego se publicó la nómina del candidato en el Veraz lo que a aquella deuda, se duplicaba sumándole la de otros bancos.
La misma agrupación que según Gómez dice que lo avala, fue la que propulsó la campaña en contra de Novak. Y aquella, era una deuda particular contraída con entidades financieras. En cambio, la de Gómez, es una de impuestos a los ingresos.
Muy simple de deducir.
Gómez
La suma de mas de 109.000 pesos se debe a Rentas de la provincia. Los impuestos al Estado Provincial pueden gravar los bienes o los ingresos. En este caso, se trata de Ingresos Brutos.
Se lanzaron comentarios sobre que la deuda original sería de sólo 20.000 pesos y que el resto era intereses. Si fue de esa suma, Gómez habría percibido 571.428 pesos, por lo que para tal ingreso, 20.000 es fácilmente pagable. En cambio, si la deuda es de 109.000 pesos, los ingresos –sólo por esa deuda-- del candidato pasan los 3 millones de pesos. Más fácil aún de afrontar. Y esto, sin siquiera meternos en el tema: cajas de seguridad.
Lo que hay que saber, es que si la deuda se origina como agente de retención, Gómez cobró su ganancia y retuvo el pago de un tercero, algo muy similar a las retenciones de los trabajadores por parte de las empresas cuando tienen relación de dependencia.
Pero supongamos que el comentario lanzado sobre que la deuda original era de 20.000 pesos. Al 3 % mensual acumulado, se deduce, que es una deuda de más de 15 años de de existencia. Mucho más grave aún que el caso Novak para quienes se rasgaron las vestiduras en aquella oportunidad. No sólo por montos –recordemos que los 109.000, es sólo la deuda dictaminada por sólo uno, de los cinco juicios—y por sobre todas las cosas, en impuestos, que es algo que ningún político que intente llegar al poder, debería estar en falta. Las razones, sobran.
Rodeado de su entorno más íntimo –su familia--, Gómez empezó leyendo un descargo público que él mismo había redactado y en el cual daba cuenta de cómo se había desarrollado esta demanda del Estado Provincial. “Aclaro que si tengo deudas es porque no he ganado lo suficiente para pagarlas; si no he pagado es porque no he podido. Tengo tres inmuebles: uno en el que vivo, cuya construcción demandó más de diez años; un departamento en Buenos Aires, adquirido con la finalidad de que mis hijos estudiaran sus carreras; y esta casa donde funciona mi estudio jurídico. Los primeros inmuebles están gravados con una hipoteca del Banco Río, que lamentablemente se vio aumentada por estar pactada en dólares. También tengo dos automóviles: uno modelo 97 y otro modelo 94”, aseguró Gómez al referirse a su patrimonio actual.
El ex concejal también dio cuenta de que quiso pagar en reiteradas ocasiones su deuda, pero la tasa de 3 por ciento mensual que aplica Rentas es “imposible de pagar”. “Ello hace que mi nombre figure en el registro de morosos de la provincia de Buenos Aires y no estoy allí por ladrón o estafador”, dijo.
Bonos
Gómez también habló de un juicio iniciado contra el Estado Provincial, en donde su salida victoriosa como patrocinante de una familia fue abonada en bonos a pagar en 16 años. “Con la remuneración que iba a percibir pagaba todas mis deudas, pero el Estado aplicó al caso una de las triste leyes de consolidación, por lo cual la provincia no paga en dinero nada a nadie y entrega bonos. Los bonos vencían en el 2017 y sin uso alguno como medio de pago; los ofrecí en pago al mismo Estado que lo había emitido, pero las cartas a Rentas no fueron nunca contestadas y el banco Provincia no aceptó el ofrecimiento. Finalmente tuve que vender los bonos en el 20 por ciento en su valor nominal”, aseguró el pre candidato.
Sobre el caso mismo iniciado por el Estado aseguró que más allá de la mediatización espectacular, en ningún momento le llegó la notificación de la justicia para allanar la caja de seguridad. “Yo los llamé para hacerles saber que les daba mi llave para que abrieran la caja, ya que no tenía nada que ocultar porque en mi caja de seguridad no había dinero”, aseguró.

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