Contenedores para hojas: la prueba que busca cambiar la limpieza urbana en Mercedes

El municipio de Mercedes puso en marcha una prueba piloto dentro de la denominada Campaña de Otoño, con la instalación de más de 100 contenedores destinados exclusivamente al depósito de hojas. La iniciativa busca ordenar una de las tareas más demandantes de esta época del año, disminuir el uso de bolsas de polietileno y aprovechar el material orgánico para transformarlo en abono.
La medida fue presentada por el subsecretario de Servicios Públicos, Luis Ponce, quien explicó que el nuevo sistema forma parte de una planificación más amplia vinculada con la limpieza urbana, la reducción de residuos y la reutilización de materiales que habitualmente terminaban en el circuito tradicional de disposición final.

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En esta primera etapa, los contenedores fueron colocados en el sector comprendido entre avenida 30 y calle 10, y entre calles 39 y 31. Según indicó el funcionario, la zona fue seleccionada a partir de un relevamiento realizado junto con la Universidad Nacional de Luján, que permitió identificar allí una mayor concentración de árboles con hojas voluminosas y, por lo tanto, una demanda más intensa de recolección durante el otoño.
El sistema implica que en cada cuadra alcanzada por la prueba haya dos tipos de contenedores: uno para los residuos sólidos urbanos habituales y otro exclusivo para hojas, identificado con la señalética correspondiente a la campaña. La diferencia es clave, porque el municipio pide que las hojas sean depositadas sueltas, sin bolsas ni otros materiales.
Ponce remarcó que los vecinos pueden trasladar las hojas en baldes, canastos o bolsas reutilizables, pero deben vaciar el contenido dentro del contenedor y retirar el recipiente. El objetivo es evitar que ingresen plásticos u otros residuos que impidan el proceso de compostaje.
El destino final de esas hojas ya no será el mismo que el de la basura domiciliaria. De acuerdo con lo informado, el material será llevado a una compostera municipal de gran escala, donde se combinará con restos de chipeo provenientes de la poda. Allí, con el acompañamiento de una organización especializada, se realizará el proceso de descomposición para obtener compost.
Ese abono será utilizado luego en el Vivero Biotecnológico Municipal, donde se producen plantas y árboles destinados a espacios públicos de la ciudad. De esta manera, el municipio busca cerrar un circuito que va desde la limpieza de las veredas hasta la generación de insumos para el mantenimiento y embellecimiento urbano.
La experiencia también tiene un componente económico y ambiental. Al evitar que las hojas sean enviadas al sistema tradicional de disposición final, se reducen costos logísticos y se disminuye el volumen de residuos trasladados fuera de la ciudad. Además, se intenta reemplazar una práctica muy extendida: embolsar hojas en polietileno para su posterior recolección.
Ponce sostuvo que la implementación de este esquema fue posible luego de avanzar en otras áreas, como la renovación de camiones compactadores y la mejora de la capacidad operativa del área de Servicios Públicos. También advirtió que el éxito de la prueba dependerá en buena medida del uso que hagan los vecinos.
Si la respuesta es positiva, el municipio prevé avanzar con una segunda etapa, que podría extender la cobertura al sector comprendido entre calles 30 y 10, y entre 23 y 13. La apuesta oficial es que el sistema pueda ampliarse progresivamente a otros barrios de Mercedes.
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