Aumentan las cuotas de los colegios privados bonaerenses: cuánto podrán cobrar desde ahora

La Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina informó que la Provincia de Buenos Aires autorizó una nueva actualización de las bandas arancelarias para los colegios privados que reciben aportes estatales. La medida alcanza a establecimientos de nivel inicial, primario, secundario y modalidades técnicas, agrarias, artísticas o especializadas, y comenzará a impactar en las cuotas correspondientes a abril.
El nuevo esquema fue difundido luego de una comunicación de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense. Según explicó AIEPA, la actualización había sido solicitada tras el cierre de la última paritaria docente, ya que una parte de los salarios es afrontada por el Estado, pero otra parte de los costos queda bajo responsabilidad directa de las instituciones.

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En el nivel inicial y primario, los colegios que reciben hasta el 100% de aporte estatal para el pago de docentes de la planta básica funcional podrán cobrar desde abril hasta 32.880 pesos mensuales. En el otro extremo, aquellos establecimientos con aportes de hasta el 40% tendrán un tope de 148.660 pesos.
Para el nivel secundario, las nuevas cuotas autorizadas irán desde 36.200 pesos hasta 193.160 pesos, de acuerdo con el porcentaje de subsidio que reciba cada institución. En tanto, los colegios técnicos, agrarios o especializados en arte tendrán una banda que irá desde 41.790 pesos hasta 221.070 pesos.
La autorización llega después de un incremento del 3% que ya se había aplicado en marzo. Antes de eso, el último movimiento de valores había sido aprobado el 30 de septiembre de 2025 y rigió durante el último trimestre del ciclo pasado.
El secretario ejecutivo de AIEPA, Martín Zurita, sostuvo que las adecuaciones se producen en un escenario complejo para la educación privada. Según señaló, en los últimos meses crecieron los costos fijos, los salarios docentes y otros gastos de funcionamiento que no siempre quedan cubiertos por los aranceles autorizados.

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Zurita remarcó que las instituciones hacen un esfuerzo para sostener la actividad cotidiana sin trasladar de manera plena el aumento de los costos a las familias. Sin embargo, advirtió que el atraso en las cuotas genera tensiones financieras, sobre todo cuando los colegios deben afrontar incrementos salariales antes de contar con autorización para actualizar los aranceles.
Desde la entidad también marcaron otros factores que complican la administración de las escuelas: el aumento de tasas municipales en algunos distritos bonaerenses, la caída de la matrícula y los desfasajes entre ingresos y obligaciones de pago.
El sistema de gestión privada representa cerca del 30% de la cobertura educativa en la provincia de Buenos Aires y reúne a más de 1,3 millones de alumnos. Alrededor del 70% de los colegios privados bonaerenses recibe algún tipo de aporte estatal, por lo que sus cuotas deben ser autorizadas por el gobierno provincial. Los establecimientos con arancel libre, en cambio, pueden definir aumentos por fuera de este mecanismo.
De acuerdo con AIEPA, los salarios que deben afrontar los establecimientos acumularon una suba de hasta el 17% entre enero y abril, si se contemplan los aumentos al básico y los adicionales no remunerativos acordados en las negociaciones paritarias.

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La entidad también alertó por el cierre de escuelas privadas en los últimos años, un fenómeno que comenzó a hacerse más visible después de la pandemia y que afectó a instituciones del conurbano, la Ciudad de Buenos Aires y La Plata.
Entre las causas mencionadas aparecen la baja de la natalidad, la pérdida de matrícula, el atraso de los aranceles, el encarecimiento de los servicios públicos y las dificultades económicas de muchas familias, que derivaron en mayores niveles de morosidad.
Zurita fue más allá y advirtió que hay escuelas que no cerraron, pero atraviesan una situación crítica. Algunas, según explicó, están endeudadas o incluso recurren a créditos para poder pagar salarios y cargas sociales.
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