Argentina Campeón de América: cuando la pasión le ganó a la razón

Pandemia y pirotecnia. Dos palabras que anoche se asociaron y generaron un cocktel prohibido. Argentina, la Provincia y la ciudad, todavía transitan la segunda ola del coronavirus; todavía hay muchísimas restricciones e inversiones de campañas que hablan de los cuidados que hay que tener para poder superar la ola de contagios. Por el otro lado, pirotecnia. En la ciudad rige una ley de Pirotecnia Cero. Anoche pareció ser pirotecnia mil. El cocktel prohibido que dejó el festejo del título de la selección argentina de fútbol, tras ganarle a Brasil la final de la Copa América.

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Es cierto que había una alegría contenida de muchos años. Es cierto que no debe haber hinchas más apasionados que los argentinos a la hora de festejar y encima con nuevas generaciones que salieron más a la calle a decirle gracias a Messi que a la propia selección, por todos los títulos que se le venían negando.
Es cierto que darle la vuelta a Brasil en el Maracaná será un hecho histórico que tal vez nunca jamás vuelva a repetirse. Una vuelta que se esperaba en el 2014 (incluso pudo darse ese año incluso con la mismísima verdeamarela), pero fue final frustrada contra Alemania y después perder dos finales de América con Chile. Todo es cierto y lógicamente que el apasionado futbolero tenía que expresar tanta euforia.
Pero es cierto también que las imágenes de los festejos en todo el país dejan ahora una preocupación grande. Es que la pasión pudo más que la razón. Se rompieron todos los protocolos habidos y por haber y lamentablemente, hablando de Mercedes en particular, lo de pirotecnia volvió a ser pan para hoy y hambre para mañana.
El COVID se ha llevado muchas vidas en la ciudad. En esa plaza donde ayer miles festejaron este triunfo argentino, (sin barbijos y abrazados por la euforia); hace apenas unos días, familiares y amigos llevaron velas para rendir homenaje a las víctimas de la enfermedad en la ciudad. Muy contradictorio y ahora, lógicamente, habrá que esperar que un toque de suerte acompañe a las autoridades sanitarias; a que no aparezca otro brote.
Las imagen del Obelisco, de Rosario y de Mercedes y como tantas otras localidades eran emocionantes pero en otra situación. La pasión le ganó a la razón. Ojalá sea con consecuencias leves.

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