Mercedes se moviliza por Chloe: una carrera solidaria contra el reloj para que una nena de 5 años no pierda la vista

En Mercedes, la historia de Chloe dejó de ser un caso individual para transformarse en una causa colectiva. Tiene cinco años y necesita una cirugía ocular urgente para no perder la posibilidad de desarrollar una visión normal. El problema no es el diagnóstico ni la indicación médica, sino el tiempo. El que el sistema no tiene y el que una infancia no puede esperar.
La señal de alerta llegó desde el aula. En el Jardín 907, su maestra notó que la nena tomaba los pinceles al revés, se acercaba demasiado a los objetos y manifestaba dolor. Lo que parecía una dificultad menor derivó en estudios y en una confirmación médica contundente: Chloe necesita ser operada cuanto antes. El diagnóstico fue ratificado en el Hospital Pirovano y la derivación posterior al Hospital Gutiérrez terminó de dibujar el escenario más temido.

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La respuesta estatal fue una lista de espera estimada entre tres y seis años. En términos administrativos puede ser un plazo razonable. En términos médicos y humanos, no lo es. Para una niña en pleno desarrollo, postergar una cirugía ocular hasta los once años implica un riesgo serio de daño irreversible. La alternativa es una intervención por el sistema privado, con un costo total de 3.500.000 pesos.
Ante esa realidad, la comunidad reaccionó. Docentes, familias, vecinos y amigos comenzaron a organizarse para reunir el dinero en el menor tiempo posible. Rifas, eventos deportivos, comidas solidarias y una fuerte campaña en redes sociales se pusieron en marcha con un objetivo claro: que Chloe pueda operarse ahora, no dentro de años.
La directora del Jardín 907, Ana Rossi, fue una de las primeras en visibilizar el caso y ponerlo en palabras simples. Dijo que si tres mil quinientas personas aportan mil pesos, la cirugía es posible. La frase se multiplicó y se convirtió en consigna. No se trata de grandes donaciones, sino de una suma de voluntades.
Al frente de todo está Antonella Rodríguez, la mamá de Chloe. Sin margen para la resignación, encabeza cada iniciativa con la urgencia de quien sabe que el tiempo juega en contra. Cuenta que no tiene recursos propios para afrontar el costo, pero sí algo que empezó a aparecer desde el primer día: ayuda. En pocas semanas ya se reunieron los primeros 160.000 pesos, una cifra todavía lejana del objetivo final, pero suficiente para confirmar que la ciudad respondió.

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El pedido es directo y sin vueltas. Un aporte pequeño puede marcar la diferencia entre ver y no ver. La campaña se sostiene con transferencias, con donaciones para rifas y con la difusión permanente del caso. No hay intermediarios ni estructuras complejas. Hay una madre, una nena y una comunidad que decidió no mirar para otro lado.
La historia de Chloe expone una vez más las grietas de un sistema que llega tarde cuando se trata de infancias y urgencias reales. Pero también muestra otra cara de Mercedes. La de una ciudad que, cuando el reloj aprieta y la burocracia no alcanza, se organiza para que una nena pueda volver a jugar, pintar y crecer con la visión que merece.
Alias: Chloe.2020.mp
Titular: Antonella Rodríguez
Teléfono de contacto: 2324-680133

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