“La Argentina hipócrita” por Alejandro Cabrejos Higgins

Por Alejandro Cabrejos Higgins
El sonado episodio de la docente que increpó a un alumno sin permitir un debate,con insultos y con una impostura desquiciada, ha tenido el debido repudio de la gente. Dicha profesora fue desplazada enviándola a una oficina distrital en la que tendrá posiblemente hasta su jubilación lo que se llama vulgarmente TAREAS PASIVAS.
Hasta aquí podríamos decir: recibió una reprimenda, una sanción que le de una lección ejemplar para que quede ante la comunidad educativa que su actitud no estuvo bien. Ahí comienza la parte hipócrita de un sistema que representa una muestra de la decadencia de nuestro país, que no cambia sistemas obsoletos, solo los parcha.

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Como recuento de este caso podemos decir que jamás tendrá un veredicto sobre si estuvo mal o bien.
En nuestra ciudad hay muchos docentes desplazados que viven hasta sus últimos días laborales sin saber si el sistema los desplazó bien o injustamente. Mas allá de la actitud de la docente, creo que es algo para sancionar puntualmente y que siga su trabajo con normalidad sabiendo que eso es reprochable o lo que se considere sobre dicho caso.

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El desplazamiento consiste en enviar al docente a un lugar alejado de los alumnos para hacer quien sabe que cosa. Tomar o cebar mate, hacer algún mandado, atender a los que vienen a la oficina, etc. Seguirá trabajando sin saber como la juzga el sistema. No existe sanción, solo desplazamiento. Nada cambia, solo una profe menos en el aula.
La Argentina pone debajo de la alfombra lo que considera suciedad. No limpia. Oculta, aleja, desplaza. A la vista de todos parece que algo positivo paso. Pero solo se escondió lo que ni se sabe si estuvo mal o no. Solo para cumplir con la gilada.
Pero el sistema educativo sigue igual que siempre: OBSOLETO.

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