Del sueño financiero a la pesadilla judicial: La estafa piramidal de Zoe llega a tribunales

El próximo miércoles 16 de octubre, la ciudad correntina de Goya se convertirá en el epicentro de uno de los juicios más esperados en Argentina: el caso Generación Zoe. Leonardo Cositorto, líder de la controvertida organización, enfrentará su primer juicio oral en un proceso que promete desentrañar una compleja trama de presuntas estafas y asociación ilícita.
El juez Ricardo Carabajal presidirá el tribunal, acompañado por los vocales Jorge Carbone y Julio Duarte. La fiscalía estará representada por Juan Carlos Castillo y Rubén Barry, quienes tendrán la tarea de presentar las pruebas ante un desfile de 166 testigos programados para declarar hasta el 11 de diciembre.

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Cositorto no estará solo en el banquillo de los acusados. Miguel Ángel Echegaray y Maximiliano Batista, también implicados en el caso, serán trasladados desde el penal de Bouwer en Córdoba hasta Goya. Los tres permanecerán detenidos en la Unidad Regional 8 durante el transcurso del juicio, garantizando su presencia en todas las audiencias.
Paralelamente, el caso ha experimentado avances significativos en otras jurisdicciones. La Cámara en lo Correccional y Criminal de Río Tercero ha dado luz verde a la elevación a juicio de la causa penal que se tramita en Villa María, Córdoba. Esta decisión llegó tras el pedido de la fiscal Juliana Companys y a pesar de los intentos de la defensa de Cositorto por evitarlo.
Guillermo Dragotto, abogado defensor de Cositorto, había presentado un recurso de oposición a la elevación a juicio, maniobra que fue finalmente desestimada por la Cámara del Crimen de Río Tercero. Los magistrados han sido contundentes al afirmar que las pruebas recopiladas indican que las acciones de Cositorto y sus asociados —entre ellos Norman Prospero, Julieta Sciutti, Andrea Sánchez y el ya mencionado Batista— podrían constituir delitos de asociación ilícita y múltiples estafas.
El caso Generación Zoe ha capturado la atención pública desde que salió a la luz, revelando un presunto esquema piramidal que prometía rendimientos financieros extraordinarios a sus inversores. La organización, que se presentaba como una empresa de coaching y crecimiento personal, ha sido acusada de operar un elaborado sistema de estafas que habría afectado a miles de personas en todo el país.
A medida que se acerca la fecha del juicio, la expectativa crece no solo entre las víctimas que buscan justicia, sino también en la sociedad argentina en general. El caso Generación Zoe se ha convertido en un símbolo de los peligros de los esquemas de inversión no regulados y ha puesto de manifiesto la necesidad de una mayor educación financiera entre la población.
El juicio que comienza en Goya no solo determinará el destino legal de Cositorto y sus asociados, sino que también podría sentar un precedente importante en la lucha contra el fraude financiero en Argentina. Con una duración prevista de casi dos meses, el proceso promete revelar los entresijos de una de las presuntas estafas más significativas de los últimos años en el país.
Mientras tanto, las autoridades judiciales se preparan para manejar la logística de un juicio de esta magnitud, que incluirá no solo el traslado y custodia de los acusados, sino también la coordinación de un gran número de testimonios y la gestión de la atención mediática que sin duda atraerá el caso.
A medida que se acerca el 16 de octubre, toda la atención se centra en Goya, donde comenzará a escribirse un nuevo capítulo en la historia judicial argentina, con implicaciones que podrían extenderse mucho más allá de las fronteras de Corrientes.

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