MercedesYA
  • Ingresar
Ingresar
  • Instala la Aplicación
  • Home
  • Elecciones 2025
  • Envianos tu Noticia
  • El Tiempo
  • Sorteos
  • Marketplace
  • Farmacias de Turno
  • Horoscopo Diario
  • Avisos Fúnebres

Inicio

Tu Noticia

Marketplace

BOT

Mercedes ante su dilema histórico: ¿agua barata o agua segura?

Mientras muchos municipios pasaron en los años noventa y dos mil a sistemas privatizados o provincializados, Mercedes mantuvo un esquema municipal que hoy muestra sus límites. La discusión sobre el arsénico vuelve a abrir una pregunta que la ciudad evitó durante décadas.
29.11.2025 [+]

La historia del servicio de agua en Mercedes no sigue el camino que adoptaron otras ciudades de la provincia. Mientras distritos vecinos recurrieron a empresas privadas, cooperativas o a la órbita provincial para modernizar sus redes y sostener inversiones, la ciudad eligió sostener un esquema municipal que se mantuvo casi sin cambios durante décadas. Aquella decisión, que en su momento resultó cómoda y funcional, se transformó hoy en un obstáculo para garantizar estándares sanitarios que se volvieron indispensables ante la presencia creciente de arsénico en el acuífero pampeano.

Puede Interesarte:

El ataque al supermercado tenía dueño: revelan quién ordenó los disparos en Mercedes

Durante los años noventa, el país vivió un proceso acelerado de traspasos y privatizaciones de servicios públicos. Municipios con redes deterioradas, cortes permanentes y falta de inversión encontraron en esas transformaciones una salida posible. En Mercedes la situación era distinta. El servicio de obras sanitarias municipal tenía un funcionamiento aceptable, la red respondía a las necesidades de la época y el servicio conservaba legitimidad. No había un colapso visible que forzara un cambio. Ese punto es clave: mientras otros distritos entregaban el servicio por necesidad, Mercedes lo retuvo por decisión.

El factor tarifario también marcó una diferencia sustancial. El sistema local basado en metros cuadrados permitió durante años mantener tarifas bajas, sin relación con el consumo real. Ese modelo, cómodo para cualquier administración, evitaba conflictos políticos y sostenía la percepción de un servicio accesible.

En la provincia de Buenos Aires, al menos 53 municipios tienen su servicio de agua potable bajo la órbita de ABSA, mientras que otros distritos delegan la prestación en cooperativas locales o sistemas mixtos según la infraestructura disponible. Mercedes forma parte del grupo restante, integrado por ciudades que conservan un esquema municipal propio, un modelo que difiere de la mayoría de los sistemas provincializados y que explica buena parte de las dificultades actuales para implementar controles externos y mecanismos de fiscalización independientes.

Puede Interesarte:

Vecinos convocan a una movilización frente al Municipio por falta de respuestas sobre el arsénico en el agua

Cuando la gestión de Julio César Gioscio intentó introducir medidores en el casco céntrico, la resistencia fue inmediata. La polémica frenó el proyecto, los medidores quedaron sin uso y la ciudad regresó a un esquema que desalentaba cualquier intento de modernización. Desde entonces, ninguna gestión quiso asumir el costo político de modificar un sistema que sobrevivía más por inercia que por eficiencia.

Pero el costo de sostener un esquema municipal también se vio en la capacidad de inversión. Para privatizar, provincializar o incluso modernizar un servicio es necesario contar con diagnósticos técnicos, planes de obra, valuaciones y una reestructuración tarifaria que permita financiar cambios profundos. Mercedes nunca avanzó en ese camino. Mantener el control local era políticamente conveniente, y renunciar a él implicaba abrir una negociación compleja con estructuras provinciales o privadas. Además, una transferencia habría traído aparejadas obras costosas que el municipio no estaba en condiciones de garantizar.

Mientras tanto, otras ciudades enfrentaban problemas más graves. Donde el agua estaba contaminada o la red se encontraba al borde del colapso, la decisión de pasar a un esquema provincial o privado aparecía como inevitable. En esos municipios la presión social y las falencias estructurales empujaron hacia modelos donde el control y la responsabilidad no quedaban exclusivamente en manos locales. Mercedes, en cambio, no vivió episodios críticos que obligaran a un replanteo inmediato. La situación se mantuvo estable y las deficiencias fueron quedando ocultas detrás de un sistema que no exigía mejoras visibles.

Puede Interesarte:

Agua segura para todos: la obligación estatal alcanza incluso a las zonas sin servicio

El escenario cambió cuando la presencia de arsénico empezó a ser una preocupación provincial. Allí quedó expuesta una fragilidad que el modelo municipal no puede resolver por sí solo: sin un organismo externo que fiscalice, sin medición individual del consumo y sin una estructura técnica independiente, la ciudad carece de herramientas para garantizar estándares modernos de calidad. La discusión sobre pasar a un sistema de medición por consumo real o transferir la prestación a un ente provincial vuelve a aparecer, pero esta vez en un contexto donde la salud pública está en juego.

Hoy, el dilema recupera fuerza. La ciudad puede defender un modelo históricamente barato, sostenido por criterios que pertenecen a otra época, o puede avanzar hacia un esquema que modernice el servicio, incorpore controles externos y permita inversiones que garanticen agua segura. Sostener el sistema actual implica seguir administrando un servicio que depende de la voluntad del mismo organismo que debe fiscalizarlo. Cambiarlo supondría asumir el costo político de una transición hacia tarifas realistas y una estructura de control más exigente.

Puede Interesarte:

Vía libre para que Kicillof aumente impuestos sin pasar por la Legislatura

El debate no es nuevo, pero las circunstancias sí. Mientras otras ciudades ya transitaron este camino hace décadas, Mercedes enfrenta hoy la necesidad de decidir qué modelo quiere para su futuro. El agua es esencial, y la ciudad debe elegir si seguirá apostando a un esquema municipal que fue eficaz en su tiempo o si dará un paso hacia un sistema capaz de responder a los desafíos sanitarios, económicos y ambientales que la realidad impone.

¡Sé el primero en comentar!
Comentar

Tu apoyo hace la diferencia

Si valorás nuestro trabajo, sumate a quienes apoyan el periodismo independiente.

Tu aporte nos permite seguir informando con compromiso y rigor.

Tu apoyo hace la diferencia

Si valorás nuestro trabajo, sumate a quienes apoyan el periodismo independiente.

Tu aporte nos permite seguir informando con compromiso y rigor.

Seguinos y no te pierdas de nada

Chivilcoy enfrentó el arsénico y logró una solución que hoy es un ejemplo para toda la Provincia

Vecinos convocan a una movilización frente al Municipio por falta de respuestas sobre el arsénico en el agua

¿0,01 o 0,05? El fallo de la Suprema Corte que dió por concluida la discusión sobre el arsénico hace 2 años

Vecinos por Mercedes pidió mayor transparencia en los estudios del agua mientras persisten criterios dispares sobre su evaluación

Con la Provincia en emergencia, Mercedes podría redefinir su presupuesto: el nuevo escenario que impone Kicillof

Más Noticias

Vía libre para que Kicillof aumente impuestos sin pasar por la Legislatura

El ataque al supermercado tenía dueño: revelan quién ordenó los disparos en Mercedes

Agua segura para todos: la obligación estatal alcanza incluso a las zonas sin servicio

Arsénico en el agua: Mercedes se ampara en una ley obsoleta mientras sus propios informes muestran que el valor supera el límite

¿La excepción que Mercedes invoca le corresponde? Qué dice la normativa del arsénico

Alerta: El SMN anticipa tormentas fuertes para este jueves y piden extremar cuidados

Nos gustaría enviarte las últimas novedades.