Incidentes en la marcha por el kiosquero asesinado en Ramos Mejía

A 300 metros de la comisaría 2°, una gran cantidad de personas se juntaron en una marcha para despedir a Roberto Sabo, kiosquero asesinado ayer en Ramos Mejía por dos delincuentes que le quisieron robar. La movilización no fue solo para despedir a Sabo, sino que la principal consigna era más seguridad, debido a que cada vez es más alta y ya no se aguanta más la impunidad de los delincuentes.
La idea era avanzar hasta la comisaría, pero se encontraron con un triple vallado policial que no los dejó avanzar. Fue en este encontronazo donde los efectivos procedieron a lanzar gases lacrimógenos contra los manifestantes que querían llegar hasta la comisaría. La avanzada fue comandada por Pedro Sabo, padre del kiosquero, al ritmo de “seguridad, seguridad, seguridad” y “justicia, justicia, justicia”, seguido de muchos insultos.

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Los policías trataron de frenar el avance de los vecinos que decidieron tirar las vallas y enfrentarse directamente a los oficiales, que armaron un doble cordón policial y terminaron peleando con gente mayor. Al ritmo de “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”, los manifestantes enfurecidos trataron de pasar aquel cordón policial, recibiendo gases lacrimógenos en respuesta.
Entre los más insultados de la movilización se encuentran Segio Berni, ministro de seguridad de la provincia, y Fernando Espinoza, intendente de La Matanza. No solo recibieron muchos cánticos en su contra, sino que pidieron la renuncia de ambos.
“Quiero justicia, quiero pena de muerte para los chorros. Quiero que me devuelvan a mis hijos, quiero que se encarguen de la seguridad (...) Saquen a esta manga de delincuentes, a estos kirchneristas que desde que vinieron al gobierno pudrieron toda la juventud”, comentaba ante los medios Pedro, el padre de la víctima.


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