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Sebastián Cirillo y algunas reflexiones sobre su homenaje en el Honorable Concejo Deliberante

El artista local recibió por estos día su merecido homenaje en el Honorable Concejo Deliberante de nuestra ciudad. Cirillo se pregunta sobre su “homenajeabilidad” y reflexiona sobre ausencias no necesarias.

Por Equipo de Redacción MercedesYA
Sebastián Cirillo y algunas reflexiones sobre su homenaje en el Honorable Concejo Deliberante

Por Sebastián Cirillo

Debo reconocer que al principio fui escéptico sobre esto e incluso cuando me llamaron lo primero que pensé es que homenajeaban a alguien y me invitaban a tocar, tipo: “tributo a Pipo Cipolatti”.

Creo que hasta ese día acepté la idea con cierto pudor preguntándome por qué yo sería “homenajeable” y estoy seguro que muchos se preguntaron lo mismo.

En el rock y parte de la música popular hay ciertos valores que no comparto, que miden la importancia de un artista por la “Fama” de su obra e incluso se sobrevalora la juventud de los artistas como una condición. Ser una persona entrada en años y pretender pintar, escribir, sacar fotos o dirigir cine, incluso tocar tango, folclore, música clásica o experimental, está muy bien visto y aporta prestigio, pero no ser un músico de Rock o Pop, a menos que tengas una trayectoria de éxitos que te avalen, aunque hagas y produzcas cosas casi todos los días, durante 30 años, si esas producciones no alcanzaron el reconocimiento que a través de la fama te otorgan los demás, pareciera “que no hiciste nada” sobre todo en estos tiempos en los que todo se mide en cantidad de Likes y reproducciones.

Yo hago música para mis amigos, y cuando alguien más me escucha y lo aprecia, en poco tiempo terminamos siendo amigos y por suerte tengo de esos amigos por todo el mundo.

Pero en fin, el día del evento me preparé una serie de canciones en mi formato “StandUp” con una guitarra y un Sampler. Toqué canciones viejas que compuse en mí adolescencia y algunas versiones de temas que me encanta tocar, y hasta me permití una versión surfer rock de “capitán fangoso” un clásico que habíamos tocado con “Los Gervasios” por última vez hacía más de 25 años ahí abajo en la Avenida 29 y bromeé sobre lo orgulloso que se sentirá ese personaje inescrupuloso por haber llegado a sonar en ese suntuoso salón.

Toda la solemnidad que se le puede suponer a un homenaje quedó de lado y se convirtió en un hermoso momento musical compartido y relajado. Fue recién cuando le dieron el micrófono a mis amigos y comenzaron a dirigir hermosas palabras hacia mi persona, contando cosas sobre mí y sobre mi música, o como los había acompañado en sus proyectos artísticos, contando anécdotas y peripecias y hasta pusieron un video con más amigos e incluso mi vieja y mis hermanas contando sobre los años que llevo buscando sonidos y soñando con música (mientras ellos intentaban dormir) fue que entendí cual era realmente el sentido de ese homenaje, y porqué todos somos “homenajeables” a ese nivel, no por ser un astro o un prócer, sino por haber tocado algo en la vida de los que nos rodean.

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Un reflexión aparte me surgió cuando algunos se excusaron por no estar presentes, porque quien invitaba, La presiente del Concejo Deliberante, pertenece a un espacio político que no los representa. Lejos de tomarlo como un desplante personal, me hizo pensar sobre lo confundidos que estamos respecto a las instituciones democráticas, pensar que el HCD o la cultura de una ciudad o incluso el municipio le pertenecen a un sector político, es aceptar la decadencia de las instituciones democráticas. Por supuesto mi pensamiento no es naiff, no me sorprende que un político piense de esa manera, pero si me preocupa que la gente, el pueblo que supuestamente ellos representan, naturalice esas actitudes y de alguna manera lo normalice.

Un contrato personal que tengo conmigo mismo desde las primeras veces que me invitaron a tocar a los festivales del partido obrero, o al galpón de los radicales o algún acto peronista, es que no participo de ellos, porque me parece que el arte o la docencia (y esto es una opinión personal) son espacios políticos más amplios que la militancia partidaria. Pero siempre que me invitaron desde el municipio, la dirección de cultura o en este caso el concejo deliberante, acepté sin importarme qué autoridades lo administran momentáneamente, porque se trata de instituciones de mi Ciudad.

Espero que este ciclo continúe y crezca y me encantaría ver que se lo acompañe mucho más tanto por parte del público como de las autoridades. Por suerte tenemos muchísima cultura y muchos artistas “homenajeables” en el pueblo.
Gracias!!

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