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El Tribunal de Mercedes absolvió a Yanina Farias

Durante los alegatos, el fiscal de juicio desistió de la acusación y un tribunal de Mercedes decidió liberarla. Hoy, tras más de 600 días sin verlos, está junto a sus hijos. La Asamblea de Mujeres Mercedinas celebró la decisión.


Desde el 29 de marzo la Asamblea de Mujeres Mercedinas acompañó el reclamo de justicia.

23 de Mayo de 2019 • 16:15

Yanina Farías estuvo presa más de 600 días en el penal de Magdalena, acusada de no haber hecho lo posible para evitar que José Alfredo Leguizamón (44) matara a golpes a su hija Xiomara, de apenas dos años, en agosto de 2017.

A casi dos años de su detención, luego de un juicio en su contra, el Tribunal Oral Criminal Nº 4 de Mercedes decidió absolverla por falta de pruebas y ordenó su liberación. Muchas fueron las agrupaciones que acompañaron el pedido de justicia de la familia, entre ellas la Asamblea de Mujeres Mercedinas, que tras conocerse el fallo, celebraron la decisión.

La joven madre, de 32 años, fue juzgada por el delito de “homicidio por omisión agravado por el vínculo y abandono de persona”, una calificación llevada adelante por el fiscal acusador Guillermo Altube, quien durante todo el juicio sostuvo que Yanina pudo haber hecho algo más por defender a su hija de los golpes de Leguizamón -un amigo de su madre que había comenzado a convivir con ella en su casa de Cuartel V, en la zona de Moreno- y al no hacerlo, debía ser condenada.

Sin embargo, Altube sorpresivamente desistió de la acusación en medio de su alegato al considerar que no había elementos suficientes para mantener esa hipótesis.

Fue entonces que los jueces Fabián Brahim, Viviana Guerrieri y Miriam Rodríguez resolvieron otorgarle la libertad a la mujer para que pueda volver a su casa en Moreno y estar nuevamente junto a sus otros dos hijos, de los cuales uno presenció la muerte de la bebé.

El juicio oral comenzó el 29 de marzo y consistió de siete audiencias que estuvieron marcadas por una intensa movilización de organizaciones sociales, quienes a lo largo de todo el proceso acompañaron a la mujer y reclamaron que fuera liberada al considerar que ella era víctima de Leguizamón y no su cómplice.